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implantación en la sociedad de las denominadas “Nuevas
Tecnologías de la Información y de la Comunicación”,
está produciendo cambios insospechados respecto a los originados
en sus momentos por otras tecnologías, como fueron en su
tiempo la imprenta, y la electrónica. Sus efectos y alcances,
no sólo se sitúan en el campo de la información
y comunicación, sino que lo sobrepasan, debido a que implican
y provocan cambios en la estructura social, económica,
laboral, jurídica y política.
Por este motivo, las nuevas tecnologías se han convertido
en un problema educativo, un desafío, una oportunidad,
un riesgo, una necesidad. Todo eso, por razones que poco tienen
que ver con las decisiones intencionales de los propios educadores.
La sanción de la Ley Federal de Educación 24.195,
el 14 de abril de 1993, en el marco de un período de gestión
democrática prolongado y continuo, ha situado a la Argentina
frente a una transformación educativa de enormes dimensiones.
En el año 1995 las autoridades educativas implementaron
el Programa de Formación Docente Continua para la capacitación
de los docentes en servicio.
Las propuestas de reformas pensaron la innovación como
la utilización de tecnologías en el aula, como lo
demuestran los cuadernillos “Temas de Informática
Educativa” elaborados y diseñados por la Secretaría
de Programación y Evaluación Educativa, del ministerio
de Cultura y Educación de la Nación, durante la
gestión de la Ministra Lic. Susana Decibe.
Corriendo el año 2002, y en el marco en el que se encuentra
el sistema educativo, con una reforma, que no se aplica en todo
el país, y que en las jurisdicciones en las que se implementa
se lleva a cabo parcialmente, es importante analizar los siguientes
interrogantes:
¿La
capacitación docente se ha llevado a cabo de la manera
en que estaba prevista?
¿Los docentes tienen dominio técnico de las herramientas
tecnológicas?
¿Pueden concretar la intersección entre la propia
disciplina y la innovación tecnológica?
¿Pueden renovar sus “saberes” y capacitarse
para desarrollar y diseñar nuevas estrategias pedagógicas,
que contemplen la utilización de las Nuevas Tecnologías
de la Información y la Comunicación?
A
pesar de la poca influencia que los avances tecnológicos
han tenido en la reforma educativa, en el día a día
de clase, en los materiales curriculares, en las actividades del
aula, en la formación del profesorado, etc. la realidad
tecnológica está cada vez más presente y
omnipresente.
No es necesario cuestionarse sobre las aplicaciones y utilidades
de la tecnología en la escuela. Como instrumentos de información
y comunicación, la computadora, Internet, las enciclopedias
interactivas digitales o la televisión son tan buenos o
malos auxiliares del proceso enseñanza- aprendizaje como
los tradicionales (libros y pizarrón). Lo esencial es saber
cómo se los usa, quién los usa y con qué
fines.
Tampoco cabe la duda acerca de si debe incluirse o no en el equipo
de recursos pedagógicos, pues ya forman parte del mismo
desde que forman parte de la vida de las personas.
Los retos que se plantean están relacionados con el acceso
mismo a la información, con los propósitos para
dicho acceso y con el escenario donde se produce el aprendizaje.
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